miércoles, 13 de junio de 2012

Madurez

Cuando el sabor del caviar más fino ya no es una esquisitez, sino un plato de buen o mal gusto. Cuando miras las cosas desde arriba y no desde abajo. Cuando despiertas y el día no esperas que sea nuevo ni fuera de lo normal. Cuando lo normal es tanto que poco desconoces. Cuando el alma no llora por las penas, ni se alegra por los placeres de una vida cada vez más gastada, cada vez menos vida. Cuando el camino pasa a ser la silla en la que te sientas todos los días y la rutina se convierte en tu día a día a día a día.. Cuando los sabores desconocidos escasean, cuando las cosas ya no son lo que eran. Cuando perdemos la inocencia, cuando maduramos.

Echo de menos al niño que veo en los espejos que no se entera de la vida y vive. Pero una vez tomas conciencia de algo, eso ya no se borra. Ningún pájaro se olvida de volar, ningún humano olvida el dolor.

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