Hay gente que me odia. Además, me odian con ganas. He estado mucho tiempo pensando en esto y he llegado a una conclusión.
Yo también odio. Odio por varias razones. Porque me sentí engañado, porque no supe perdonar el engaño y porque dolió. Tres motivos, algo negativo ajeno a mi (engaño), algo negativo propio (no saber perdonar) y el dolor. Dolor inconsumible, inconsumable, dolor.
El dolor es la única conclusión a la que llego al comparar a la gente que me odia conmigo mismo, con mi propio odio. Lo único que puedo llegar a comprender es que yo he hecho daño a alguien.
Hay momentos en la vida, en los que da igual la decisión que tomes, porque harás daño a alguien de una forma u otra. Harás daño a alguien antes o después y si la persona no es capaz de perdonarte o de entenderte, su dolor generará odio. Un odio irremisible, que no desaparece, como un fuego que no se extingue.
El problema es que el fuego no puede quemar recuerdos, así que no solo vas a ser odiado y no sólo la materia que esté ligada a un recuerdo tuyo para esa persona será destruido, sino que la persona seguirá pensando en ti, incrementando su odio y sus motivos sin razón aparente para odiarte cada vez más.
Las dos personas de las que soy consciente que me odian, son personas a las cuales tengo afecto.
Son personas a las cuales, por no hacerles daño, decidí decirles la verdad. Una verdad que al parecer no querían ver o aceptar.
Si hubiera sido egoísta, tampoco habría conseguido su felicidad, pues la verdad sale a la luz siempre.
También es cierto que no esperé en decirles tal verdad, no oculté nada.
Por tanto lo único que puedo deducir es que el motivo inducido por la mente para justificar tal odio no es sino la necesidad de salir adelante. De usar a la persona que ha hecho que algo te duela, como catalizador de tu rabia o tu frustración, o de tu odio generalizado como supresión de la inhibición al cambio.
Es decir, una necesidad para no rendirse ante una ilusión o proyecto de vida o de futuro que se ha visto frustrado.
Siempre me gusta sacar algo bueno de las cosas, un consejo para aquél que tenga la mala suerte de leerme.
El caso es, que si tengo que sacar algo en claro de esto, no es bueno. Es malo, es tan malo que da pena decirlo, pero es lo que hay.
Si sabes que vas a hacer daño a alguien, debes saber que no hay forma leal, noble o justa de hacer que la persona no sufra.
Puedes ser justo y decirle lo que se merece y harás daño.
Podrás ser leal y decirle lo que sientes y harás daño.
Podrás ser noble y decirle lo mejor para ella y harás daño.
Así que la próxima vez que se me presente tal dilema, o tendré que volver a soportar que otra persona mas me odie, o ser tan sucio y rastrero, mentiroso y cabronazo que la persona no se percate de la mentira y.. quién sabe, a lo mejor funciona.
Lo peor de todo, y con esto termino por hoy, es que si le dijera a alguien "he engañado a mi pareja, sigo diciéndole que la quiero, pero no es verdad. Ella me pregunta por qué estoy tan raro, que ya no es como antes. Ya no puedo más, no quiero hacerle daño pero, como le voy a decir que no la quiero.." después de tanto lamento, la persona seguramente me diría "dile la verdad, ella lo comprenderá"
Da igual, quien quiere comerse el coco acaba como yo. No pienses, actúa y sé feliz. Y usa tu dolor como catalizador del odio.
M: Un beso de grandes dimensiones para las 4 que conoces, te echo de menos y no te haces ni la más mínima idea de lo que me duele verte dándome la espalda. Es como si me robaras el aliento..
H: Sabes quién soy? http://www.youtube.com/watch?v=ClfFf5Q-pAc
Yo también odio. Odio por varias razones. Porque me sentí engañado, porque no supe perdonar el engaño y porque dolió. Tres motivos, algo negativo ajeno a mi (engaño), algo negativo propio (no saber perdonar) y el dolor. Dolor inconsumible, inconsumable, dolor.
El dolor es la única conclusión a la que llego al comparar a la gente que me odia conmigo mismo, con mi propio odio. Lo único que puedo llegar a comprender es que yo he hecho daño a alguien.
Hay momentos en la vida, en los que da igual la decisión que tomes, porque harás daño a alguien de una forma u otra. Harás daño a alguien antes o después y si la persona no es capaz de perdonarte o de entenderte, su dolor generará odio. Un odio irremisible, que no desaparece, como un fuego que no se extingue.
El problema es que el fuego no puede quemar recuerdos, así que no solo vas a ser odiado y no sólo la materia que esté ligada a un recuerdo tuyo para esa persona será destruido, sino que la persona seguirá pensando en ti, incrementando su odio y sus motivos sin razón aparente para odiarte cada vez más.
Las dos personas de las que soy consciente que me odian, son personas a las cuales tengo afecto.
Son personas a las cuales, por no hacerles daño, decidí decirles la verdad. Una verdad que al parecer no querían ver o aceptar.
Si hubiera sido egoísta, tampoco habría conseguido su felicidad, pues la verdad sale a la luz siempre.
También es cierto que no esperé en decirles tal verdad, no oculté nada.
Por tanto lo único que puedo deducir es que el motivo inducido por la mente para justificar tal odio no es sino la necesidad de salir adelante. De usar a la persona que ha hecho que algo te duela, como catalizador de tu rabia o tu frustración, o de tu odio generalizado como supresión de la inhibición al cambio.
Es decir, una necesidad para no rendirse ante una ilusión o proyecto de vida o de futuro que se ha visto frustrado.
Siempre me gusta sacar algo bueno de las cosas, un consejo para aquél que tenga la mala suerte de leerme.
El caso es, que si tengo que sacar algo en claro de esto, no es bueno. Es malo, es tan malo que da pena decirlo, pero es lo que hay.
Si sabes que vas a hacer daño a alguien, debes saber que no hay forma leal, noble o justa de hacer que la persona no sufra.
Puedes ser justo y decirle lo que se merece y harás daño.
Podrás ser leal y decirle lo que sientes y harás daño.
Podrás ser noble y decirle lo mejor para ella y harás daño.
Así que la próxima vez que se me presente tal dilema, o tendré que volver a soportar que otra persona mas me odie, o ser tan sucio y rastrero, mentiroso y cabronazo que la persona no se percate de la mentira y.. quién sabe, a lo mejor funciona.
Lo peor de todo, y con esto termino por hoy, es que si le dijera a alguien "he engañado a mi pareja, sigo diciéndole que la quiero, pero no es verdad. Ella me pregunta por qué estoy tan raro, que ya no es como antes. Ya no puedo más, no quiero hacerle daño pero, como le voy a decir que no la quiero.." después de tanto lamento, la persona seguramente me diría "dile la verdad, ella lo comprenderá"
Da igual, quien quiere comerse el coco acaba como yo. No pienses, actúa y sé feliz. Y usa tu dolor como catalizador del odio.
M: Un beso de grandes dimensiones para las 4 que conoces, te echo de menos y no te haces ni la más mínima idea de lo que me duele verte dándome la espalda. Es como si me robaras el aliento..
H: Sabes quién soy? http://www.youtube.com/watch?v=ClfFf5Q-pAc
S: El más soso del baile.
ResponderEliminarNi mas, ni menos, por suerte o por desgracia, por gusto o no.
ResponderEliminarMe esfuerzo siempre en ser honesto, mas que modesto.
Antes muerto que ser como quiera el resto.