sábado, 4 de mayo de 2013

(in)decisiones

Escribo sin música. Una sensación extraña, como si no necesitase inspiración ni empatía acústica con lo que escribo. Como si fuera a estallar y tuviera que escribirlo y sin embargo escribo con apatía, como con desgana y sin importarme apenas si al final del párrafo, voy a darle a Publicar o a cerrar la pestaña del Chrome. Una apatía por otra parte, que tampoco me preocupa ni deja de captar mi atención. Parezco el niño indeciso entre los juguetes que quiere para Reyes, pero no me siento niño, más bien anciano, como al que ya le da igual el porvenir, pero tampoco es así. Indecisiones por lo que veo, más que apatía. Cuasi insoportable, de no ser porque no hay nadie a quien moleste con mi pesadez mutante, por suerte. O por desgracia en parte también. MEH. Ya no sé si ponerme música, dormirme o aguantar despierto hasta caer derrotado en descenso por mi subconsciencia, aunque caigo derrotado cada noche y me levanto sin victoria alguna. La vida nos vence, nos allana, nos achanta, nos ahueca y después nos llena de pesar, de peso, de pesas que meter en la mochila. Mochila al hombro, y a hacer camino.

Qué coño, y música para dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario