Roma es conquista. Roma lo quiere todo y lucha por ello hasta la muerte. Roma es fiera, valiente, tenaz. Roma es pasional como ninguna, imparable. Roma no cede ante nada, impasiva frente adversidades. Lugar de logros, festejos y epopeyas, algún día el mundo entero será suyo.
Y heme aquí, griego antiguo de mí, más de sentarme y admirar tan bello paisaje, que de levantarme y librar unas cuantas guerras bajo mi nombre. Heme aquí, en la noche eterna, a la luz de la Luna, al reflejo del blanco mármol y a la espera de la próxima tormenta que me deje calado hasta los huesos, que blancos también, reflejarán su luz cuando sea lo único que quede de mi persona.
Si Roma son las Damas, Grecia es el Ajedrez, pero hasta un sabio se hace preguntas.
Y yo me pregunto, ¿qué es un Rey sin su Dama? Tan sólo un peón deambulando sobre alfileres, sin torre a la que cabalgar ni aventura a la que enrocarse.
Todos los caminos llevan a Roma, y no es extraño. Quizá hasta este griego, perdido en el bosque y sin rumbo, termine por llegar a sus designios, quizá incluso sin pretenderlo, antes de perecer en el camino, o de que tan sólo queden sus ruinas.
Daclub - Cosas de la vida.